Me llamaban ilusa, pero tu apareciste y me prometiste el mundo, dijiste que era única, y una princesita de cuento de hadas. Ahora te has ido, estoy sola, tengo miedo a no encontrar de nuevo tus labios, pero te diré una cosa:
Nunca dejare de ser tu...
princesita.

No hay comentarios:
Publicar un comentario